Madrugón para ir a cargar mi tabla en el coche de un compañero SUPer: Pep Comelles. A quien le estoy muy agradecida por cargar con mi tablón y conmigo en su coche. Pasamos a recoger a Rita Pascual.
En Barcelona el cielo estaba completamente tapado, pero una vez en tierras empordanesas el sol estaba dispuesto a acompañarnos.
Como fuimos de los primeros en llegar, decidimos ir a una cafetería a desayunar, para cargar nuestro cuerpo de energía. Al volver al punto de quedada ya nos encontramos con algunos compañeros más. A medida que iban llegando se realizaban las inscripciones para la travesía.
De la organización se encargaban Stand-up-surf.com y Kiteexperience.
Una vez hecho el planning, nos dirigimos al punto de salida, que era en la salida del pueblo: Sant Pere Pescador, Girona, prácticamente debajo del puente que cruza el río Fluviá. Súper emocionada y con muchísimas ganas, ya me encontraba en el río con el resto de participantes. Con ganas de sentir una nueva sensación, descender por un río, aguas calmadas, aprovechando algún punto dónde se producían pequeñas corrientes, aprovechando cada palada al máximo. Disfrutando del paisaje...
Una vez pasada la desembocadura del río y en alta mar, empezó a subir viento en contra que no ayudaba nada a superar los casi 3km que nos quedaban hasta la meta... Pensaba que no llegaba, pero mi ánimo de superación me hizo seguir y llegar como una campeona. Una vez en tierra se iban a disputar las Match Race, pero como el viento no acompañaba hubo que atrasarlas. Así que llegó la hora del almuerzo! El chiringuito el "CHE" nos calmó el hambre con una pita rellena de pollo, tomate, especias... etc) y una bebida buenísimas. Pasamos medio día descansando, tomando sol, charlando, compartiendo experiencias y sensaciones. El viento seguía soplando con fuerza y la hora de comer se acercaba. El fantástico chiringuito "CHE" nos sorprendió con una suculenta barbacoa, que para no estar preparada fue un éxito.
Después de la comilona, un buen rato de relax y viendo que el viento baja su fuerza nos movimos para celebrar el Match Race. Se realizaron 3 mangas masculinas, ida y vuelta a una boya situada aproximadamente a 200mts de la orilla. Dos de las mangas eran clasificatorias y los cuatro primeros de cada una de ellas pasaba a una final de 8 participantes. Después de los hombres se realizó la manga de féminas (5 chicas) y que al ser menos se hizo una sola prueba. En la cual quedé en 3er puesto.
Aún faltaba por celebrarse la mejor parte, que era una ofrenda hawaiana. Me sentía verdaderamente emocionada! Nos repartieron unos collares hawaianos, flores. Cogimos nuestras tablas y entramos al agua con las flores a unos 150mts de la orilla. Teníamos que formar un círculo, sentados en las tablas y cogidos de las manos. Por las manos de todos pasó un centro de flores con una vela encendida y cada uno tenía que pedir un deseo cuando el centro llegara a nosotros. Una vez pasado por todos se guardaron unos minutos de silencio y posteriormente lanzamos nuestras flores al agua, junto con el centro que se lo llevaba la corriente marina.
Si ya siento una gran conexión con el mar y todo lo relacionado con él, ese día fue más especial aún. Sentí ganas de saltar al agua y de no volver a la superficie ... "querido mar"

Acabado el gran día y con todo prácticamente recogido, se hizo el sorteo de premios, que saltando el protocolo de las clasificaciones, se hizo de una manera peculiar, amena y divertida. Ya que lo más importante de día fueron las ganas de pasarlo bien, el buen ambiente y el compañerismo y no la clasificación-
Espero que ésta sea la primer de muchas más, y que cada vez seamos más los "locos por el SUP".







Aún faltaba por celebrarse la mejor parte, que era una ofrenda hawaiana. Me sentía verdaderamente emocionada! Nos repartieron unos collares hawaianos, flores. Cogimos nuestras tablas y entramos al agua con las flores a unos 150mts de la orilla. Teníamos que formar un círculo, sentados en las tablas y cogidos de las manos. Por las manos de todos pasó un centro de flores con una vela encendida y cada uno tenía que pedir un deseo cuando el centro llegara a nosotros. Una vez pasado por todos se guardaron unos minutos de silencio y posteriormente lanzamos nuestras flores al agua, junto con el centro que se lo llevaba la corriente marina.
Si ya siento una gran conexión con el mar y todo lo relacionado con él, ese día fue más especial aún. Sentí ganas de saltar al agua y de no volver a la superficie ... "querido mar"

Acabado el gran día y con todo prácticamente recogido, se hizo el sorteo de premios, que saltando el protocolo de las clasificaciones, se hizo de una manera peculiar, amena y divertida. Ya que lo más importante de día fueron las ganas de pasarlo bien, el buen ambiente y el compañerismo y no la clasificación-Espero que ésta sea la primer de muchas más, y que cada vez seamos más los "locos por el SUP".







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